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Conoce un poco más las costumbres y la oferta gastronómica de Menorca

Menorca tiene una oferta en restauración realmente atractiva para los amantes de la gastronomía. Hay bares, cafeterías y restaurantes repartidos por toda la isla, pueblos, puertos y urbanizaciones, en los que es posible saborear tapas y platos típicos de la isla pero también vinos y cervezas artesanas hechas en Menorca.

La isla ofrece experiencias únicas como empezar el día desayunando en una cafetería del puerto de Mahón, Ciutadella o Fornells, con un cremoso café, una ensaimada o algo muchísimo más contundente pero muy típico de la isla, como es un bocadillo con sobrasada caliente, con o sin queso. Los más madrugadores incluso pueden desayunar en los típicos bares de pueblo o del puerto, en los que campesinos y pescadores toman un “ginet” para empezar el día, una curiosa costumbre que poco a poco se va perdiendo pero que los menorquines de cierta edad aún practican todos los días del año.

Aparte de desayunar, en la mayoría de las cafeterías y bares de la isla se puede también comer y picar algo al mediodía, a media tarde o por la noche. Al mediodía, nada como un picoteo a base tapas como sepia con guisantes, pulpo con cebolla, caracoles con ”cranca”, “trunyelles de be”, croquetas de escarola o las famosas berenjenas rellenas a la menorquina, una receta típica del verano cuando en la isla abunda esta verdura de peculiar color y sabor.

A media tarde, es imprescindible “fer sa bereneta”, o sea merendar, una costumbre muy menorquina que se puede practicar también cómodamente en sus bares y cafeterías. Para los amantes del dulce, “crespells” rellenos de mermelada de diferentes sabores, pasta de almendra o cabello de ángel o un “dulce” (pastelitos individuales). Los amantes del salado disfrutarán con un bocadillo relleno de queso Mahón-Menorca o con alguno de los sabrosos embutidos que se elaboran de forma tradicional en la isla además de la famosa sobrasada, “camot”, “carn-i-xulla” o “botifarró”.

Por la noche, las opciones son múltiples. Cenar algo ligero en algún bar para luego seguir de copas o bien elegir un buen restaurante y cenar tranquilamente en buena compañía y con un buen vino de la tierra en la mesa. La verdad es que si algo hay en Menorca son buenos restaurantes. En la isla hay locales especializados en cocina italiana, china, japonesa, india y también internacional, por poner solo algunos ejemplos, aunque sin duda lo que más abundan son los establecimientos que ofrecen cocina mediterránea y típica menorquina, aunque cada vez es más habitual encontrar cocineros que trabajan la interesante cocina fusión.

La isla tiene algunos platos famosos en el mundo entero como la caldereta de langosta, razón por la que muchos navegantes  paran en el puerto de Fornells. O como la salsa como la Mahonesa, que aunque mucha gente no lo sepa, es de origen menorquín.

Aunque la verdad que es Menorca tiene una cocina de una riqueza y diversidad asombrosa no siempre conocida y apreciada, fácil de descubrir recorriendo sus restaurantes. Locales, más o menos informales, que además muchas veces están ubicados en lugares privilegiados: frente al mar, junto a la playa, en una antigua casa de campo, en un casa típica de pueblo ubicada en alguno de los 8 municipios de la isla, en un encantador caserío, en una preciosa urbanización…lugares bonitos, buenos restaurantes y buen servicio es algo que no falta en Menorca.

Pero aún hay más, durante todo el año se celebran una serie de jornadas y acciones gastronómicas para potenciar el producto y la cocina menorquina, cita obligada para los que aman la restauración local. El calendario empieza en febrero, con el pescado como protagonista del menú de los establecimientos participantes, “Jornades Gastronòmiques de Peix”. A esta jornada le sigue en junio “Menorca en el Plato”, 10 días para poner en valor la gastronomía isleña a través de un menú mediodía y noche a un precio especial. A finales de año, en diciembre, se celebra “Els dimecres es dia de Brou” para potenciar el “bullit” o “brou”, un plato caliente para los frios días de invierno. Como caliente se toma también el “oliagua” aunque sea un plato típico del verano, un plato tradicional de origen campesino elaborado con productos de la huerta y que se puede saborear con la “Ruta del Oliaigua”.

Elige entre múltiples opciones en cuanto a estilo de cocina, ubicación y precio. Empieza a organizar cuánto antes tu ruta gastronómica utilizando nuestro buscador de establecimientos.  

02/10/2017